Comprueba un número de cuenta bancaria internacional (IBAN) antes de enviar dinero al extranjero. Se revisan en orden el código de país, la longitud, la estructura de la cuenta y los dígitos de control, y si algo falla se indica qué posición y por qué. Nada sale de tu navegador.
Un IBAN es código de país (2 letras) + dígitos de control (2 cifras) + el número de cuenta nacional (BBAN). La longitud total es fija en cada país: Noruega es el más corto con 15 y Rusia el más largo con 33.
El control es el ISO 7064 MOD 97-10: se mueven los cuatro primeros caracteres al final, se expanden las letras como A=10 … Z=35 y el resto de dividir entre 97 debe ser 1.
El IBAN (International Bank Account Number) es una forma de escribir una cuenta ya existente en una sola línea legible internacionalmente. No sustituye al número de cuenta nacional: le antepone un código de país y dos dígitos de control.
La norma ISO 13616 define el formato y SWIFT actúa como autoridad de registro: publica la longitud y la estructura del BBAN de cada país en el IBAN Registry. En Europa, el Reglamento (UE) n.º 260/2012 hizo el IBAN obligatorio en la práctica para las transferencias y domiciliaciones en euros.
Por eso se habla del IBAN como algo europeo, pero no lo es en exclusiva: lo han adoptado Arabia Saudí, Turquía, Brasil, Pakistán, Mauricio y muchos otros países fuera de Europa.
Todo IBAN tiene tres partes: código de país de 2 letras (ISO 3166-1 alpha-2), 2 dígitos de control y el BBAN, es decir, la cuenta nacional.
En ES9121000418450200051332 eso es ES (España) + 91 (control) + 21000418450200051332. El BBAN español son 4 cifras de entidad, 4 de oficina, 2 dígitos de control nacionales y 10 de cuenta: entidad 2100, oficina 0418 y cuenta 0200051332.
El reparto cambia según el país. El Reino Unido usa 4!a6!n8!n — cuatro letras de entidad, seis cifras de sort code y ocho de cuenta. Francia usa banco 5 + oficina 5 + cuenta 11 + clave nacional de 2. Esta herramienta lleva esa tabla para todos los países registrados y comprueba posición a posición si admite solo cifras, solo letras o ambas.
Los dígitos de control siguen el método MOD 97-10 de la norma ISO 7064. El procedimiento: ① mover los cuatro primeros caracteres al final, ② convertir las letras en números (A=10, B=11 … Z=35) y ③ dividir el número largo resultante entre 97: el resto debe ser 1.
Para DE89370400440532013000: ① 370400440532013000DE89, ② como D=13 y E=14 queda 370400440532013000131489, ③ y ese número entre 97 da resto 1.
Se usa el número primo 97 por su cobertura: detecta todos los errores de un solo carácter y, en la práctica, todas las transposiciones de dos caracteres contiguos. Un IBAN inventado al azar pasa por casualidad aproximadamente 1 de cada 97 veces, alrededor del 1%.
Lo que no puede hacer es detectar dos errores que se compensen entre sí. El control filtra erratas; no certifica que la cuenta exista.
Cada país tiene una única longitud de IBAN, heredada de lo largos que ya eran sus números de cuenta nacionales. La norma fija un máximo de 34 caracteres.
El más corto es Noruega con 15, seguido de Bélgica con 16. El más largo es Rusia con 33, después Santa Lucía con 32 y Malta y Seychelles con 31.
Entre los destinos habituales: Países Bajos 18, Suiza 21, Alemania y Reino Unido 22, España y Arabia Saudí 24, Turquía 26, Francia e Italia 27, Polonia 28, Brasil y Egipto 29.
Es decir, solo con la longitud se descarta buena parte de los errores: un pegado que se come un carácter o lo duplica falla por longitud antes de llegar al control, y por eso aquí se muestra la longitud esperada junto a la real.
0 frente a O, 1 frente a I o l. El IBAN mezcla cifras y mayúsculas, así que es con diferencia el fallo de transcripción más común. Como la tabla de estructura sabe qué posiciones admiten solo cifras, una O en una posición numérica se detecta antes incluso de calcular el control.
Espacios y guiones. Los extractos imprimen el IBAN en grupos de cuatro, pero los sistemas de pago lo quieren sin espacios. Aquí se eliminan espacios, guiones y puntos, y las minúsculas pasan a mayúsculas.
Malinterpretar el código de país. Las dos primeras letras son un país, no una moneda ni un banco. Mónaco es MC, San Marino SM y Kosovo XK. Jersey, Guernsey y la Isla de Man no tienen código propio y empiezan por GB.
Caracteres de ancho completo. Algunos teclados asiáticos producen DE89, idéntico a la vista pero distinto para el ordenador; la herramienta lo convierte antes de comprobar.
Códigos de país que no existen como IBAN. No hay IBAN que empiece por US, JP o CN. Si te han dado uno así, hay que revisar el formato desde el principio.
El IBAN señala una cuenta; el BIC señala un banco. El BIC tiene 8 u 11 caracteres — por ejemplo DEUTDEFF: 4 de entidad, 2 de país, 2 de localidad y 3 opcionales de oficina — y no contiene información de la cuenta.
Dentro de SEPA el IBAN identifica por sí solo a la entidad, así que las transferencias en euros funcionan sin BIC. Los pagos que salen de SEPA suelen pasar por bancos corresponsales y entonces sí se pide el BIC.
En resumen: si el país de destino usa IBAN, envía IBAN + BIC cuando lo pidan; si no lo usa, envía número de cuenta + BIC + el identificador bancario local (routing number estadounidense, sort code británico, etc.).
Válido significa bien formado, no que la cuenta exista. Los dígitos de control solo detectan errores de copia, así que un número inventado se dará por válido si la longitud y el control encajan. Que la cuenta esté abierta y que el titular coincida solo lo confirma el banco.
Estados Unidos, Japón, China, Canadá, Australia y Corea del Sur no adoptaron el IBAN. Los pagos a esos países usan el código SWIFT/BIC junto con el identificador local de la cuenta (en Estados Unidos, el routing number).
El IBAN identifica una cuenta; el BIC identifica un banco o una oficina. Como el IBAN ya lleva dentro el código de entidad, dentro de la zona SEPA suele bastar por sí solo. En pagos que salen de SEPA intervienen bancos corresponsales y las entidades piden también el BIC.
Los grupos de cuatro son el formato impreso, para papel y pantalla. El formato electrónico va sin espacios y es el que se teclea en los sistemas de pago. Es el mismo número, y aquí se muestran los dos.
Lo más frecuente es confundir el 0 con la O, o el 1 con la I o la l minúscula. Después, el intercambio de dos caracteres contiguos. La herramienta también muestra qué dígitos de control corresponderían al número que has escrito, lo que distingue si copiaste mal el control o el número de cuenta.
En qué se basan estos números y hasta dónde llegan.
La entrada se pasa a mayúsculas y se le quitan espacios y guiones; después se comprueba en orden: ① que solo queden A-Z y 0-9, ② que las dos primeras letras sean un país registrado, ③ que la longitud y la estructura del BBAN coincidan con la ficha de ese país en el SWIFT IBAN Registry y ④ que, al llevar los cuatro primeros caracteres al final y expandir las letras como A=10 … Z=35, el resto módulo 97 sea 1 (ISO 13616 / ISO 7064 MOD 97-10).ES9121000418450200051332 → 21000418450200051332ES91 → 21000418450200051332142891 → resto módulo 97 = 1 (correcto)