Muestra la hora límite del suhoor y la del iftar para tu ubicación, con una cuenta regresiva en vivo hasta el próximo momento del ayuno.
El ayuno empieza con el Fajr, la hora de la oración del alba, y termina con el Magrib, la puesta de sol. Todo lo que queda entre ambos momentos es la jornada de ayuno.
El suhur es la comida previa al amanecer y debe concluir antes de que entre el Fajr. El iftar es la comida del Magrib, que tradicionalmente se abre con dátiles y agua antes de pasar al resto.
Las dos horas se calculan a partir de tu ubicación y de la fecha, de modo que cambian cada día y varían según la región. Por eso esta herramienta cuenta atrás en tres tramos sucesivos: hasta el cierre del suhur, hasta el iftar y hasta el suhur del día siguiente.
Cerca del ecuador, en Indonesia o Singapur, la duración del día apenas varía a lo largo del año y el ayuno se mantiene en unas 13 horas en cualquier estación.
En latitudes medias, como las de España o el norte de México, un Ramadán en verano supone entre 15 y 16 horas de ayuno diario.
En el norte de Europa se llega a 18 o 20 horas, y en zonas del norte de Noruega el sol directamente no se pone durante parte del verano.
En esas latitudes, dictámenes ampliamente aceptados permiten seguir el horario de la localidad moderada más cercana, habitualmente el de La Meca o el de un punto situado a 45 grados de latitud. Consulta con la autoridad islámica de tu país cuál es el criterio que aplica.
El calendario islámico es puramente lunar y su año dura unos 354 días, es decir, once días menos que el año solar del calendario gregoriano.
Por eso el Ramadán se adelanta alrededor de once días cada año y tarda unos 33 años en recorrer todas las estaciones y volver al mismo punto de partida.
Un Ramadán de verano implica días largos y calurosos y un ayuno más exigente; uno de invierno resulta mucho más llevadero. A lo largo de una vida, la mayoría de las personas atraviesan ambas situaciones.
Ese desplazamiento tiene una consecuencia interesante: ninguna región del mundo queda permanentemente en la versión más dura ni en la más cómoda del mes, porque las condiciones se van turnando con las décadas.
Exentos — los niños que no han alcanzado la pubertad, las personas mayores sin fuerzas, quienes padecen una enfermedad crónica sin expectativa de curación y quienes no están en pleno uso de sus facultades. La compensación habitual es la fidya, que consiste en dar de comer a una persona necesitada por cada día.
Recuperación posterior (qada) — quienes viajan, quienes atraviesan una enfermedad pasajera, las mujeres embarazadas o en período de lactancia y las que están menstruando. Esos días se ayunan una vez terminado el Ramadán.
Consulta a tu médico antes de ayunar si tienes diabetes o una enfermedad renal, o si tomas medicación de forma regular. La propia ley islámica no exige un ayuno que dañe la salud, y considera la enfermedad un motivo válido para no ayunar.
Ante cualquier duda concreta, pregunta a un sabio o al imam de tu comunidad. Esta herramienta calcula horarios y no determina si te corresponde una exención.
No te saltes el suhur. Los hidratos de carbono complejos como la avena o los cereales integrales, junto con proteína y líquido, son lo que sostiene el resto del día.
Reparte la ingesta de líquidos entre el iftar y el suhur en varias tomas. Beber un volumen grande de golpe hace que la mayor parte se elimine sin aprovecharse.
Reduce la cafeína, cuyo efecto diurético acelera la deshidratación. Bajar la dosis poco a poco durante los días previos al Ramadán suaviza el dolor de cabeza por abstinencia.
No comas en exceso en el iftar. Meter comida copiosa y grasa en un estómago vacío supone un esfuerzo digestivo notable. Empieza con dátiles y agua y avanza despacio.
Evita el ejercicio intenso durante las horas de luz o desplázalo a un rato después del iftar, cuando ya te has hidratado y has comido.
El Fajr y el Magrib se calculan igual que en la herramienta de horarios de oración: a partir de tu ubicación, la fecha y el método que elijas (Liga Mundial Islámica, ISNA, Umm al-Qura y otros), todo dentro del navegador.
La ubicación procede del GPS con tu permiso o de la búsqueda por ciudad y no se transmite a ningún servidor. El cálculo sigue funcionando aunque pierdas la conexión.
Los horarios pueden diferir en algunos minutos del calendario de tu mezquita por el método de cálculo o por el margen de precaución que esta aplique. Toma como referencia el calendario de tu comunidad, y recuerda que el propio inicio del Ramadán depende de la observación de la luna y del anuncio oficial de cada país, no solo del cálculo.
El suhur termina con el Fajr y el iftar empieza con el Maghrib; ambos se calculan según tu posición y la fecha.
Sí, recalcula con tu posición actual y también puedes elegir la ciudad a mano.
Depende de la observación de la luna, así que puede variar un día según el país. Confirma el anuncio local.
En qué se basan estos números y hasta dónde llegan.
El Suhoor termina a la hora del Fajr y el Iftar es a la hora del Maghrib, ambas derivadas de la posición del sol en tus coordenadas con el método de cálculo que selecciones. La ventana de ayuno es Maghrib menos Fajr, y la cuenta atrás apunta a la que llegue antes de las dos.Con Fajr a las 04:12 y Maghrib a las 19:34, el ayuno dura 15 horas y 22 minutos. Si cambias el método, cambia con él el ángulo del Fajr, lo que mueve el inicio de la ventana y por tanto su duración.