Suelta un PDF y cada página se renderiza como imagen. Elige solo las páginas que quieras con un intervalo como «1-3, 5, 8-», y selecciona la resolución (96, 150 o 300 ppp) y el formato (JPG o PNG). Si te llevas varias páginas a la vez, llegan en un único ZIP, así el navegador no tiene que preguntar por una docena de descargas. No se sube nada: toda la conversión ocurre en tu navegador.
Renderizar una página muy grande a alta resolución puede superar el límite del lienzo del navegador. Cuando pasa, la página se dibuja con menos resolución y se avisa, en vez de entregarte una imagen en blanco sin explicación.
PNG mantiene nítidos el texto, las tablas y las líneas finas. Si la página es sobre todo fotográfica —un escaneo o un diseño con muchas imágenes— JPG pesa mucho menos sin diferencia visible.
96 ppp para ver en pantalla o publicar en la web, 300 ppp para imprimir. 150 es el término medio y basta para casi todo.
No. Un PDF escaneado ya contiene una imagen, así que no puede salir más nítido que el escaneo original. Subir la resolución solo agranda el archivo.
No. Tanto la lectura del PDF como el renderizado ocurren en tu navegador. La única petición de red es el código de la propia página.