En la ruleta los pagos cancelan las probabilidades casi con exactitud. Apuesta a un pleno o al rojo y verás que la pérdida esperada se queda en el 2,70% de lo apostado, elijas lo que elijas.
La rueda se dibuja en su orden real (0, 32, 15, 19 …), no en el orden del tapete. Los vecinos en la rueda no son vecinos en la mesa.
Tras tres pérdidas seguidas muestra lo que exigiría una martingala y lo ya perdido: doblar nunca mueve el −2,70%.
No. Solo fichas ficticias, sin compras ni premios, y un botón te devuelve a 1.000 fichas.
Con 37 casillas el pago justo sería 36:1. El casino paga 35:1 y se queda ese hueco: ahí está todo el −2,70%.
La varianza es mucho menor, pero el valor esperado es idéntico: las sencillas ganan mucho y poco, los plenos poco y mucho.
No. Los giros son independientes, así que el −2,70% por giro no cambia; lo que crece es la apuesta, de forma exponencial, hasta el límite de mesa o de tu saldo.
Añade el 00 hasta 38 casillas y una ventaja del −5,26%, casi el doble. Aquí se usa la europea, más favorable.